Categoría: Mente · 9 min

Ashwagandha: contraindicaciones, efectos secundarios y riesgo para el hígado

La contraindicación mejor documentada es la enfermedad hepática avanzada. Aquí tienes qué describen los casos de daño en el hígado, qué muestran los ensayos en voluntarios sanos y qué queda sin respuesta.

Actualizado 26 octubre 2026 Nivel · Intermedio
Planta de ashwagandha con raíces y bayas iluminadas, ilustración
Aviso médico: Soy divulgador, no médico, y este artículo no sustituye una consulta. Si tomas medicación, tienes una enfermedad hepática o tiroidea, estás embarazada o en lactancia, habla con tu médico o tu farmacéutico antes de tomar ashwagandha. Ellos deciden la cantidad y si te conviene. Contenido divulgativo, no médico. Ver disclaimer completo.

Si buscas las contraindicaciones de la ashwagandha, la respuesta corta es esta: la que mejor respaldan los estudios es la enfermedad hepática avanzada, porque hay series de casos con lesión de hígado y varias muertes en personas con cirrosis. En voluntarios sanos, los ensayos no detectan problemas graves. Para quien toma fármacos o tiene un problema de tiroides, los datos son escasos y lo prudente es preguntar a un profesional.

Este texto es el complemento de la guía sobre qué dicen los ensayos de la ashwagandha, donde repaso cortisol, estrés y testosterona. Aquí solo hablo de seguridad: qué se ha descrito, con qué tipo de estudio y qué no se puede concluir.

¿Quién no debería tomar ashwagandha?

Hígado estilizado con destellos de luz cian y ámbar, ilustración

La única recomendación firme que he encontrado es evitarla con enfermedad hepática crónica avanzada. Para quien toma medicación o tiene un problema tiroideo, los estudios no fijan una prohibición, pero tampoco permiten dar luz verde: conviene consultarlo antes con un médico.

Viene de una revisión de alcance de 2026 en Cureus (13 publicaciones, 25 pacientes). Es una recomendación de sus autores, apoyada en casos clínicos.

Daño hepático: qué describen los casos publicados

Las series de casos de Islandia, Estados Unidos e India describen lesiones que aparecen tras semanas de uso, con ictericia y picor, y que en la mayoría se resuelven al dejar el suplemento. En personas con cirrosis previa, algunos casos terminaron en muerte.

La serie de Islandia y Estados Unidos {#islandia-eeuu}

Björnsson y colaboradores (2020, Liver International) publicaron cinco casos de lesión hepática atribuida a suplementos con ashwagandha: tres recogidos en Islandia entre 2017 y 2018 y dos de la red estadounidense de lesión hepática por fármacos (DILIN) en 2016.

Tres de los cinco eran hombres y la edad media era de 43 años (de 21 a 62). Todos desarrollaron ictericia, náuseas, cansancio, picor y molestias abdominales tras entre 2 y 12 semanas de uso. El patrón fue colestásico o mixto. El picor y la bilirrubina alta se prolongaron entre 5 y 20 semanas. Ninguno llegó a fallo hepático, y en cuatro los análisis se normalizaron en un plazo de 1 a 5 meses. El quinto se perdió en el seguimiento.

El análisis químico confirmó la ashwagandha y no halló otros compuestos tóxicos. Cuatro de los cinco tomaban otros suplementos, y en un caso la rodiola era un posible culpable junto con la ashwagandha.

La serie de la India {#serie-india}

Philips y colaboradores (2023, Hepatology Communications) publicaron la que describen como la primera y mayor serie multicéntrica de la India. Revisaron historias clínicas de varios centros entre 2019 y 2022. Encontraron 23 pacientes con lesión hepática por ashwagandha y, tras excluir a quienes tomaban fórmulas con varias hierbas u otros productos hepatotóxicos, se quedaron con 8 que consumían un producto con un solo ingrediente.

Predominaban los hombres y lo más común fue una hepatitis colestásica. Cinco de los ocho tenían ya una enfermedad hepática crónica. Tres presentaron un fallo hepático agudo sobre el crónico y los tres murieron durante el seguimiento. En los demás, la lesión fue prolongada pero se resolvió sola, y uno progresó a una lesión crónica. En el análisis químico de los productos que pudieron recuperar solo aparecieron fitoquímicos naturales, sin adulterantes ni contaminantes.

La revisión de alcance {#revision-alcance}

La revisión de 2026 en Cureus reunió casos y series publicados, con productos de un solo ingrediente y fórmulas que la contenían. Coincide con las series anteriores: la lesión aparece tras semanas de uso, predomina el patrón colestásico o mixto y los síntomas habituales son ictericia y picor. Cuando se evaluó la causalidad, la ashwagandha solía clasificarse como causa probable. La mayoría de los pacientes se recuperó al suspenderla y recibir tratamiento de apoyo, normalmente en semanas o meses. Los desenlaces graves fueron un caso de fallo hepático agudo que requirió trasplante y tres muertes entre pacientes con cirrosis previa que se descompensaron.

Una revisión de 2025 en Liver International sitúa a la ashwagandha entre los agentes más implicados en lesión hepática por hierbas y suplementos, junto con el extracto de té verde, la garcinia, el kratom o la cúrcuma. Los suplementos de hierbas y dietéticos en conjunto suponen ya el 20 % de los casos de lesión hepática por fármacos de la red DILIN.

Qué no pueden decirte las series de casos

Una serie de casos cuenta lo que le pasó a quien enfermó. No dice cuántas personas toman ashwagandha sin problema, así que no sirve para calcular la frecuencia del daño. Tampoco demuestra causalidad: se atribuye tras descartar otras causas, y ese juicio puede fallar, sobre todo si el paciente tomaba más suplementos.

Un ensayo aleatorizado compara un grupo que toma el producto con otro que toma placebo, pero con voluntarios seleccionados, durante semanas o pocos meses y con tamaños modestos. Un daño hepático raro e impredecible, de los llamados idiosincráticos, puede no aparecer en ninguno de ellos y existir igualmente.

Qué muestran los ensayos de seguridad en personas sanas

En los ensayos aleatorizados con adultos sanos, el extracto de raíz se tolera bien: no hay eventos graves atribuibles a él y los marcadores de hígado, riñón, sangre, hormonas y corazón siguen en rango normal. Los efectos leves aparecen también con placebo.

La revisión sistemática de Coope y colaboradores (2026, Pharmaceuticals) reunió 23 estudios aleatorizados con 2.317 participantes. Las dosis iban de 125 a 600 mg al día y la duración, de una sola toma a 180 días. No se reportaron eventos graves atribuibles al extracto. Los leves, como molestias digestivas, dolor de cabeza y somnolencia pasajera, fueron poco frecuentes y aparecieron tanto en el grupo con extracto como en el de comparación. La cantidad concreta la decide un médico o un farmacéutico a partir de tu caso, no un artículo.

Los autores admiten pocos datos a largo plazo (más de 180 días) y estudios heterogéneos, y apuntan que las alertas se centraron en productos no estandarizados o con varios ingredientes. Conviene leerlo con cuidado: la serie india excluyó las fórmulas multiherbales y aun así encontró casos con un solo ingrediente y sin adulterantes.

Verma y colaboradores (2021, Complementary Therapies in Medicine) siguieron durante 8 semanas a 80 voluntarios sanos, 40 hombres y 40 mujeres, repartidos al azar entre 300 mg de extracto de raíz dos veces al día y placebo. Midió parámetros sanguíneos, bioquímica con evaluación hepática y función tiroidea. No encontró cambios significativos ni anomalías, y nadie comunicó eventos adversos. Es lo que se probó en ese ensayo, no una pauta: la cantidad la decide un médico o un farmacéutico.

La revisión de Tandon y Yadav (2020) recogió 30 estudios en humanos sin cambios hematológicos ni bioquímicos. Los efectos más frecuentes (más del 5 %) fueron somnolencia, molestias en la boca del estómago y heces blandas. La revisión crítica de Kumar y colaboradores (2026, Phytotherapy Research) es más cauta: habla de efectos digestivos, hipersensibilidad inmune, toxicidad hepática y alteración endocrina, sobre todo con uso prolongado o excesivo.

Ashwagandha y tiroides: lo que midió el ensayo

El ensayo sobre tiroides en personas con hipotiroidismo subclínico midió TSH, T3 y T4, y sus autores reportan que los tres mejoraron frente a placebo. Es un ensayo pequeño de ocho semanas: no basta para recomendarla ni para descartar riesgos.

Sharma y colaboradores (2018, Journal of Alternative and Complementary Medicine) reclutaron en un hospital de la India a 50 personas de 18 a 50 años con TSH elevada (entre 4,5 y 10 µUI/ml). Las repartieron al azar, doble ciego, entre 600 mg diarios de extracto de raíz (25 personas) y almidón como placebo (25). Tras ocho semanas, TSH, T3 y T4 mejoraron de forma significativa frente a placebo. Cuatro participantes (uno con ashwagandha, tres con placebo) comunicaron efectos leves y pasajeros. Los autores lo describen como estudio piloto. Esa cantidad es la que se probó allí; la que te convenga, si procede, la decide tu médico o tu farmacéutico. Para entender qué miden esos valores, tienes la guía de hipotiroidismo, síntomas y analítica.

Es un único estudio, en un solo centro, y otras fuentes apuntan en otra dirección: la revisión de Tandon y Yadav recoge que algunos estudios preclínicos con la raíz observaron un aumento de T4, y la revisión crítica de Kumar vincula la actividad endocrina de la planta con tirotoxicosis y supresión suprarrenal. No he encontrado un ensayo en hipertiroidismo, así que no puedo decirte qué pasa en ese caso. Con cualquier trastorno tiroideo, y más si tomas medicación, lo razonable es hablarlo con tu médico. Y si lo que te lleva a ella es el estrés, tienes cómo bajar el cortisol y los síntomas del cortisol alto.

Interacciones con otros fármacos

Los datos sobre interacciones son escasos y no tranquilizan del todo: hay notificaciones de efectos adversos con antidepresivos, y una revisión que no halla inhibición de dos enzimas clave del metabolismo de fármacos. Quien toma medicación debería consultar antes.

Siwek y colaboradores (2023, Frontiers in Pharmacology) revisaron retrospectivamente 1.816 notificaciones de eventos adversos. Los adaptógenos intervenían en el 9 % de los asociados al uso conjunto de antidepresivos y otros preparados, y los autores identificaron 30 notificaciones con relación causal probable. Con Withania somnifera se describieron, por ejemplo, diarrea intensa con sertralina y, con escitalopram, dolores musculares, náuseas, vómitos y tos intensa. También hubo casos con reboxetina y paroxetina. Es una revisión de notificaciones, no un ensayo: no dice cuántos pacientes tienen un problema, solo que puede haberlo.

En sentido contrario, la revisión de Tandon y Yadav señala que no se observó inhibición, in vitro ni in vivo, de CYP3A4 y CYP2D6, dos de las principales enzimas hepáticas que procesan medicamentos. Reduce una preocupación concreta, pero no cierra el tema: la revisión de Kumar habla de poblaciones con más riesgo de interacciones con fármacos recetados.

Cuándo consultar antes con tu médico

Pregunta antes a tu médico o a tu farmacéutico si:

  • Tienes o has tenido una enfermedad del hígado.
  • Tienes un trastorno de tiroides o tomas medicación para él.
  • Tomas antidepresivos u otros fármacos de forma habitual.
  • Estás embarazada, buscando embarazo o en lactancia.
  • Tomas ya otros suplementos.

Sobre embarazo y lactancia, las fuentes que he usado no dan ni un riesgo concreto ni una garantía de seguridad. Que lo valore quien conoce tu historial.

Si ya la tomas y notas ictericia, picor, náuseas, cansancio extremo o molestias abdominales, consulta cuanto antes. Son los síntomas descritos en las series de casos.

Para comparar con otros suplementos: suplementos con evidencia.

Preguntas frecuentes

¿Qué efectos secundarios tiene la ashwagandha?

En los ensayos con adultos sanos, los efectos más habituales son leves y pasajeros: somnolencia, molestias digestivas, heces blandas o dolor de cabeza. Aparecen también con placebo. El efecto grave descrito en la literatura es la lesión hepática, notificada en series de casos.

¿Qué personas no deben tomar ashwagandha?

Las personas con enfermedad hepática crónica avanzada deberían evitarla, según una revisión de casos de 2026. Quien tenga problemas de tiroides, tome medicación, esté embarazada o en lactancia debe consultar antes con su médico: las fuentes revisadas no permiten una respuesta general.

¿Qué no debo mezclar con ashwagandha?

Los datos apuntan a los antidepresivos: una revisión de notificaciones describió efectos adversos con sertralina, escitalopram, paroxetina y reboxetina. Además, en las series de lesión hepática los pacientes solían tomar más de un suplemento. Consulta tu caso con tu médico.

¿Puede la ashwagandha dañar el hígado?

Hay casos documentados de lesión hepática, sobre todo colestásica, tras semanas de uso; en la mayoría se resolvieron al dejarla y en personas con cirrosis hubo muertes. Las series de casos no permiten saber la frecuencia real, y los ensayos con voluntarios sanos no detectaron alteraciones hepáticas.

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En resumen

La ashwagandha tiene un riesgo documentado, el daño hepático, descrito sobre todo en series de casos que no permiten saber con qué frecuencia ocurre. Los ensayos en voluntarios sanos no encuentran problemas graves en periodos de hasta 180 días, pero no representan a quien ya tiene una enfermedad. Si tienes hígado dañado, tomas fármacos o dudas, la decisión es de tu médico.

Fuentes

  • Björnsson HK, Björnsson ES, Avula B et al. Ashwagandha-induced liver injury: A case series from Iceland and the US Drug-Induced Liver Injury Network. Liver International. 2020. PubMed 31991029
  • Philips CA, Valsan A, Theruvath AH et al. Ashwagandha-induced liver injury-A case series from India and literature review. Hepatology Communications. 2023. PubMed 37756041
  • McIntyre D, Nguyen P, Kim Y et al. Ashwagandha (Withania somnifera)-Associated Liver Injury: A Scoping Review of Clinical Characteristics and Safety Considerations. Cureus. 2026. PubMed 42367407
  • Halegoua-DeMarzio D, Navarro V et al. Challenges in herbal-induced liver injury identification and prevention. Liver International. 2025. PubMed 39136211
  • Coope OC, Willems MET, Levington A et al. Back to the Roots: Safety and Tolerability of Standardised Ashwagandha (Withania somnifera) Root Extract in Healthy Adults-A Systematic Review of Biomarkers and Adverse Events. Pharmaceuticals. 2026. PubMed 42198398
  • Verma N, Gupta SK, Tiwari S et al. Safety of Ashwagandha Root Extract: A Randomized, Placebo-Controlled, study in Healthy Volunteers. Complementary Therapies in Medicine. 2021. PubMed 33338583
  • Tandon N, Yadav SS et al. Safety and clinical effectiveness of Withania Somnifera (Linn.) Dunal root in human ailments. Journal of Ethnopharmacology. 2020. PubMed 32201301
  • Sharma AK, Basu I, Singh S et al. Efficacy and Safety of Ashwagandha Root Extract in Subclinical Hypothyroid Patients: A Double-Blind, Randomized Placebo-Controlled Trial. Journal of Alternative and Complementary Medicine. 2018. PubMed 28829155
  • Kumar A, Sah BK, Ahmad F et al. Potential Adverse Effects of Ashwagandha: A Critical Review of Preclinical and Clinical Evidence. Phytotherapy Research. 2026. PubMed 41502355
  • Siwek M, Woroń J, Wrzosek A et al. Harder, better, faster, stronger? Retrospective chart review of adverse events of interactions between adaptogens and antidepressant drugs. Frontiers in Pharmacology. 2023. PubMed 37829299
David Alonso García

David Alonso García

TAFAD · Entrenador personal · 15+ años · Diabético T1

Escrito y revisado por David Alonso siguiendo la metodología editorial de Bioinfinito: fuente científica primero, evidencia gradada, sin patrocinios ni cursos.